crónica de un día esperado
estar en el estadio azteca en día de clásico es realmente increíble por muchos elementos que se combinan pero por encima de todo porque todo americanista sueña con dos cosas por sobre todas las cosas, la primera es ver al equipo campeón para poder joder a todos los que se atraviesan para critican una sarta de mamadas y para escuchar por meses a todos los medios de comunicación revolcarse en la basura teniendo que aceptar el campeonato de las aguilas. la segunda razón es disfrutar de entre muchas victorias y partidos el que es contra las chivas que por obvias razones es imperdonable perder. todavía se destaca más el vivir cualquiera de estas dos opciones en vivo y estar ahí justo en el momento en que pasa, el primero ya me tocó dos veces en los últimos años lo cual me deja satisfecho pero espero mucho más y lo segundo es lo que más me preocupaba.
la primera vez que fui a un clásico fue al azteca hace un par de años y el marcador quedo 0 - 0 me quede a medias totalmente porque en ese partido el américa se cansó de fallar. la segunda vez fue en el jalisco y el américa perdió 2 - 0 lo cual fue terrible. para la tercera ocasión lo pensé y dejé pasar algunos clásicos antes de volver a pararme en el estadio y eso ocurrió el domingo pasado en el azteca en el que las poderosas aguilas se merendaron a unas chivas que aunque jugaron mejor se toparon con 25 minutos de maestría en la cancha y con eso bastó. la experiencia fue incomparable e innimaginable.
la tarde empezaba con el himno americanista ‘…aaaaaamericaaa aguilas! aaaaaaamerica a ganar! no te detengas tu seraaaaas el campeoooon!…’así empezaba el partido, el juego iba y venía con un partido en el que los borreguitos se veían más peligrosos pero nada más. medio tiempo.

el segundo tiempo comenzaba con el grito de guerra ‘…vaaaaamooos vamos ameeeerica… esta nooocheeeeee tenemos que ganaaaar!!!!…’ y así el torito silva metía un señor gol que callaba a las ovejas y minutos más tarde la segunda embestida empezaba a romper el corazoncito rojiblanco y aunque bravo los despertó simplemente fueron una llamarada de petate, las aguilas los neutralizaron y la invitación estaba abierta ‘…que los vengan a veeer, que los vengan a ver, este no es un equipo son unas putas de cabaret…’ así el partido terminó al canto de ‘…chivas, chivas, américa es su papá! chivas, chivas, américa es su papá!…’.

finalmente uno a uno la manadita de borregos salían del estadio cabizbajos mientras escuchaban la mayor cuestionante de la noche que los mandaba a dormir calientitos ‘…en donde estaaaaaan, en donde estan, las pinches chivas que nos iban a ganar! en donde estaaaaaan, en donde estan, las pinches chivas que nos iban a ganar!…’

esta claro que el américa al día de hoy no desarrolla su mejor futbol ni es el mejor equipo del torneo, digo acabamos de perder con el atlante carajo. pero el domingo fue sin duda un gran día.
